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miércoles, 22 de junio de 2011

Temática pendiente

La soledad. El discurso construye realidad. Nos sucede que alguien encuentra la frase apropiada para describir una situación, un evento, una interioridad(no necesariamente un sentimiento, que la interioridad no permite esa categorización tan estricta), un cruce de fuerzas, una oblicuidad de puntos de vista. Decir la soledad, ser la soledad, sufrir la soledad, disfrutar la soledad.
El amor. El odio. Las diferencias entre el amor y el odio. ¿Hay diferencias entre el amor y el odio? La soledad de los que se aman. El amor de los que están solos. La soledad de los que se odian. El cielo. La Luna. La soledad de la Luna. El odio de los que aman la Luna.
La interioridad. El discurso del amor. El transcurso inevitable del tiempo. El tiempo inevitable de los hechos. La política. El tiempo. El interior del amor. El interior de la Luna. La soledad de la Luna. La repetición. ¿Es posible alguna repetición?
La pregunta. La respuesta. La pregunta: el amor. La respuesta: la soledad. La pregunta: el odio. La respuesta: la repetición.
La vida. La muerte. La soledad de la vida. La soledad de la muerte. El amor a la vida, el amor a la muerte. El interior de la vida, el interior de la muerte. Las preguntas: la Vida. La respuesta: la Muerte.
El juego, la mentira, el amor, el odio. La soledad. Otra vez, repetición.
El juego de las mentiras, el amor a la soledad. El juego de la Luna. Las preguntas del Cielo. El absurdo de sentir. Mentir, jugar, volver a mentir. Repetir. ¿Existe acaso alguna repetición?
El acaso, el azar, lo absoluto, lo perenne, lo inerme, lo que no vive, lo que no muere. Lo que no juega. ¡El juego! Repetir. El amor a la repetición. El odio a la repetición. ¿Existe alguna diferencia entre el odio y el amor?
El tiempo de las repeticiones. Las repeticiones del amor. Las repeticiones del odio. El sudor. El amor sudoroso. El odio sudado. Las sudaderas. Los sobacos. Los ¡ohmiDios! sobacos sudados. El amor a los sobacos. El beso en el sobaco, la clara impresión de que un sobaco sólo puede ser amado si está sumamente sudado.
El olor, el perfume, el aroma, el tufo, el vaho, el vapor. Como sacar un cuello de una nariz, como sacar una nariz de una cara. Y el perfecto sistema decimal de las orejas que tiemblan con cosquillas. La repetición. Más cosquillas. Muchas más cosquillas. El amor a las cosquillas. El odio a las cosquillas.¿Hay alguna diferencia? El cuello sensible, el cuello blando, que se quiere dejar comer.
Lo que falta. Jasón. Alanis. Los te quiero que se sufren. Los gracias que se lloran. La gracia. Cual será tu gracia. Las repeticiones. Jasón, Alanis, y la soledad. El amor a Jasón, el amor a Alanis. El amor a la soledad. Las repeticiones.
El pan, los agnolottis, los ñoquis. El amor a las pastas. Las pastas antes del amor. El amor entre sábanas, las sábanas arrancadas. Las palabras que no alcanzan. Las lágrimas que hablan por las palabras. El abrazo tierno. El abrazo frío. ¿Existe alguna diferencia?
Las bolas de frailes, los suspiros de monja. El vigilante. La vigilia. La noche en vela. El deseo. El amor.¿Existe alguna diferencia? El deseo de amor. El deseo de soledad. La soledad del deseo. Las repeticiones.
Y nada, la nada. El deseo de nada. El amor a la nada. Las nadas del amor, las nadas del deseo. La nada de la soledad. Y el pan. El amor del pan. El odio del pan. La nada del pan. Que no es nada. Nunca es nada.

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